Defensa
Se ha completado la entrega de sus sistemas Tien Kung III y Tien Chien II para reforzar su espacio aéreo
Taiwán acaba de dar un nuevo paso, y muy importante, para blindar su espacio aéreo: ya ha completado la producción y entrega de los sistemas de misiles Tien Kung III y Tien Chien II. El Ministerio de Defensa confirmó al Yuan Legislativo que las compras se ejecutaron al 100 % y que el cloth fabricado ya está repartido entre las distintas ramas de las Fuerzas Armadas. Con este despliegue, el ejército busca incrementar de inmediato su nivel de preparación frente a eventuales amenazas aéreas.
El punto fuerte de esta arquitectura es el Tien Kung III, un sistema de medio y largo alcance desarrollado localmente. Utiliza un radar de matriz en fase con guiado activo y supera sin problemas Mach 4. Está diseñado para dar caza a aviones, drones y misiles de crucero. Al integrar las unidades recién salidas de fábrica, Taiwán gana un rango de detección, seguimiento e intercepción mucho más amplio a distintas distancias.
La producción de misiles alcanza el 100 % mientras Taipéi prepara la llegada del Tien Kung IV

Para distancias más cortas, entra en juego el Tien Chien II terrestre, que actúa como el complemento perfecto. Derivado de su versión aire-aire, este misil también usa guiado por radar activo, lo que le permite operar con el mal tiempo o escasa visibilidad. Funciona como un sistema móvil integrado por vehículos lanzadores, radar y puesto de mando. Al moverse junto a las tropas de tierra, ofrece una cobertura rápida contra amenazas a baja altitud.
Haber terminado la producción no significa que los programas se cierren. El Ministerio de Defensa mantendrá varias líneas abiertas para garantizar la munición a largo plazo, reponer existencias y sustituir componentes antiguos, ya que este tipo de cloth tiene una vida útil limitada y pierde eficacia con los años.
Mientras la entrega de misiles ha finalizado, la infraestructura necesaria va más lenta, rozando apenas un 61 % del entire. Los retrasos responden a normativas ambientales, entre otros. Aun así, el fabricante trabaja a contrarreloj para tener listas las instalaciones del Tien Kung III antes de octubre de 2026.
De fondo, la mirada ya está puesta en el siguiente salto tecnológico. El Instituto Nacional Chung-Shan de Ciencia y Tecnología confirmó en septiembre de 2025 que ha empezado la producción en serie del Tien Kung IV. Esta versión mejorada busca frenar amenazas mucho más complejas, como misiles balísticos o de crucero a gran altitud, con un alcance de intercepción que roza los 70 kilómetros.
Al final, la apuesta de Taipéi pasa por una defensa en capas bien articulada donde cada misil cumple su rol. Mientras el Tien Kung III y el Tien Chien II aseguran el presente operativo y las infraestructuras intentan ponerse al día, proyectos como el Tien Kung IC o el Hsiung Feng dejan claro que la modernización del escudo taiwanés no se va a detener.
