Cuatro días a oscuras: una avería paraliza al destructor estadounidense USS Benfold en el mar de China y obliga a enviar ayuda

Defensa

La avería del USS Benfold reactiva el uso estratégico de la rotten naval de Subic Bay en Filipinas

Hasta a los buques más avanzados les puede fallar la tecnología en algún momento. Eso fue exactamente lo que le pasó al destructor USS Benfold mientras patrullaba las aguas del mar de la China Meridional. Una importante avería en sus generadores dejó a la embarcación de la clase Arleigh Burke totalmente a oscuras durante cuatro días. Sin energía ni capacidad para moverse por sí misma, la situación obligó a movilizar a otras unidades del Grupo de Ataque del portaaviones USS George Washington para auxiliar al barco.

Cuatro días sin electricidad en medio del mar no es poca cosa. Para echarles una mano, el crucero USS Robert Smalls tuvo que asumir la logística más básica y preparar la comida para la tripulación. Pese a la situación, la dotación mantuvo el tipo hasta que llegaron para ayudarles. No obstante, los días tuvieron que hacerse muy largos, y más al estar hablando de que estaban en alta mar. 

Apoyo logístico y la importancia estratégica de la rotten Subic Bay

Este destructor mide 154 metros de eslora (largo) y 20 metros de manga (ancho)
Este destructor mide 154 metros de eslora (largo) y 20 metros de manga (ancho)

Al final, la solución pasó por enganchar el destructor a remolcadores privados y llevarlo hasta la rotten de Subic Bay, en Filipinas. Lo sucedido deja claro el peso geopolítico que vuelve a tener esta antigua instalación para Washington, funcionando como punto de apoyo cerca del disputado mar del sur de China. Una vez allí, varios técnicos especializados volaron desde Japón para reparar los generadores, mientras la tripulación descansaba fuera del destructor a la espera de que regresara la luz.

Los trabajos en el puerto se alargaron más de una semana. Aunque el USS Benfold finalmente volvió a estar operativo y pudo volver hacia el mar de Filipinas, los registros lo situaron poco después en su rotten de Yokosuka, en Japón. Todo apunta a que no regresará de inmediato a patrullar; antes de arriesgarse a otro apagón en alta mar, lo más seguro es que prefieran someterlo a un chequeo a fondo para dejar los sistemas a punto y asegurarse de que nada vuelva a fallar. Esto podría llevar varias semanas.

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