Dolly Parton barajaba actuar mediante un avatar cuando su salud ya no le permitiera mantener una agenda usual de conciertos. La cantante murió el 25 de agosto de 2026, a los 80 años, y aquella conception había empezado a tomar forma poco antes de su fallecimiento, aunque todavía se encontraba en una fase muy temprana.
Según recogía Rolling Stone a partir de una entrevista concedida a Americans, Parton ya trabajaba con compañías especializadas en actuaciones con avatares, aunque no había espectáculo anunciado, fecha prevista ni empresa conocida públicamente. El proyecto nacía de una realidad bastante concreta: sus problemas de salud le estaban impidiendo viajar y actuar con la frecuencia de años anteriores.
Su salud ya había cambiado la forma de aparecer en público
La situación llevaba meses dando señales. En mayo de 2026, Parton canceló definitivamente una residencia de seis conciertos en Las Vegas que ya había sido aplazada, y durante agosto volvió a reducir sus apariciones públicas. No era, por tanto, una conception surgida de la nada, sino una forma de seguir presente cuando viajar empezaba a resultarle demasiado exigente.
El 14 de agosto debía acudir a la inauguración de NightFlight Expedition, una nueva atracción de Dollywood, pero su médico le recomendó no viajar. Parton explicó que estaba sufriendo mareos relacionados con medicamentos y tratamientos, además de deshidratación, y terminó participando mediante un vídeo en lugar de desplazarse personalmente hasta el acto.
Cinco días después ocurrió algo parecido. El 19 de agosto recibió el Poet’s Award de los ACM Honors mediante un mensaje grabado, de modo que sus últimas apariciones públicas ya estaban pasando por formatos a distancia. Technology una forma bastante más sencilla de mantener algunos compromisos cuando su estado de salud hacía difícil estar físicamente allí.
La propia Parton había asumido que aquello iba a cambiar su relación con las giras. «Mi vida de giras puede verse diferente a la del pasado», explicó a Americans. Contó además: «Estoy lidiando con algunos problemas de salud a los que simplemente no presté atención mientras cuidaba de Carl». Carl Dean, su marido, había muerto en marzo de 2025.
La posibilidad de recurrir a un avatar encajaba con ese escenario, pero conviene no darle más recorrido del que tenía. No existía un concierto digital de Dolly Parton, ni tampoco se había anunciado cuándo podría verse o qué compañía lo desarrollaría. Lo único conocido era que la cantante estaba hablando con empresas capaces de llevar esa conception a un escenario.
KISS, ABBA, Michael Jackson y Dio ya habían probado el formato digital
El planteamiento, además, tenía precedentes conocidos. KISS, ABBA, Michael Jackson y Dio ya habían recurrido a representaciones digitales para prolongar su presencia escénica (en el caso de Dio y Michael, años después de su muerte). En el caso de Parton, la conception era bastante fácil de entender: encontrar una forma de seguir actuando cuando una gira convencional empezaba a quedar fuera de su alcance por motivos de salud.
Parton tampoco estaba explorando una conception aislada. La IA aplicada a la producción musical ya permite generar voces, rostros y canciones completas, de modo que la presencia física del artista ha dejado de ser imprescindible en algunos formatos digitales. Eso no convierte un avatar en un concierto convincente, pero explica por qué la opción podía plantearse con herramientas existentes.
Que ya existan artistas generados enteramente por IA que han llegado al número uno de Billboard sirve como antecedente, pero no permite asumir que el público vaya a responder igual ante un concierto digital de Dolly Parton. El proyecto nunca llegó a anunciarse como espectáculo, así que tampoco sabemos qué papel habría tenido realmente el avatar sobre el escenario.
Parton tampoco había dejado de trabajar en otros proyectos. Seguían en marcha el musical de Broadway Dolly: A Dependable Long-established Musical, el SongTeller Hotel y el Lifetime of Many Colors Museum de Nashville. El avatar habría sido otra forma de mantener vivo su trabajo sin depender de una gira tradicional, aunque la cantante murió antes de que pudiera concretarse públicamente.
