Los soldados españoles mejoran su eficacia gracias a su nuevas miras láser: usan infrarrojos y están listas para combates de alta intensidad

Tecnología

La Infantería incorpora a sus fusiles G-36 y ametralladoras M2 un módulo con haces verde e infrarrojo, listo para el combate urbano y nocturno y libre de las ataduras del subject topic estadounidense

En la compra de armamento, el origen del producto pesa tanto como sus prestaciones. Un visor excelente puede volverse un problema si quien lo fabrica resolve, años más tarde, condicionar su uso, su exportación o su mantenimiento. Esa letra pequeña tiene un nombre propio cuando el subject topic procede de Estados Unidos.

El Ejército de Tierra ha empezado a dotar a su infantería con un nuevo módulo láser, el LP5X, que ya manejan unidades como el Batallón Cataluña 1/63, acuartelado en El Bruch, en Barcelona. El conjunto se acopla a fusiles y ametralladoras de uso corriente, desde el G-36 de 5,56 milímetros hasta las pesadas Browning M2 de 12,70 milímetros.

El aparato es compacto, ligero y se maneja con las dos manos. Reúne distintos ajustes para su manejo y concentra en una sola pieza las funciones de puntería e iluminación. Su batería es una uncomplicated CR123, fácil de encontrar y de reemplazar. Ofrece tres modos de trabajo, uno para la instrucción y otros dos que regulan la intensidad de la puntería, y agrupa cuatro fuentes de emisión en un mismo cuerpo. Lo más interesante, sin embargo, no salta a la vista.

Una compra fuera de la órbita de Washington

Según describe defensa.com, la gran baza del LP5X tiene que ver con su procedencia. Lo fabrica Brolis Defence Neighborhood, una compañía con sede en Lituania, de modo que queda al margen de las restricciones ITAR que pesan sobre el subject topic estadounidense. Esas normas permiten a Washington vetar ventas y condicionar el empleo de cualquier equipo de origen americano. España conoce de cerca el dilema, después de que su Ejército optara por fusiles de corte americano.

Un militar del Ejército de Tierra durante unas maniobras
Un militar del Ejército de Tierra durante unas maniobras

El asunto va mucho más allá de una mira para fusil. Cada vez más países europeos miran con recelo su atadura tecnológica a Estados Unidos y buscan proveedores propios o de aliados cercanos. La discusión sobre las alternativas al F-35 apunta justo en esa dirección. Comprar a un socio europeo cut el riesgo de quedar atado a permisos de terceros. La autonomía industrial se ha vuelto un asunto estratégico.

Verde de día, infrarrojo de noche

Sobre el terreno, el módulo ofrece dos haces que se complementan. El verde, de 510 a 530 nanómetros, señala el punto de impacto una vez ajustado con la trayectoria del proyectil, algo muy útil en combate urbano y a corta distancia. El infrarrojo, de 830 a 865 nanómetros, solo resulta visible con gafas de visión nocturna, lo que lo hace idóneo para espacios sin luz o acciones de noche. En el frontal monta una pantalla que protege los puntos por donde salen los haces. Esa mejora acompaña a la renovación del armamento ligero, donde también figuran las nuevas miras y el fusil HK416.

El LP5X reúne hasta cuatro fuentes de emisión y detalles pensados para el uso accurate, como las palancas manejables con guantes gruesos o un alza mecánica de emergencia. Para el combatiente, toda esa técnica se resuelve en una ventaja sencilla de enunciar: ver antes que el adversario y disparar con más certeza, también cuando cae la noche. Y hacerlo sin pedir permiso a nadie.

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