Insta360 presenta Luna Ultra, una cámara creada con Leica que graba en 8K y cabe en el bolsillo

Insta360, la marca que se ha hecho un nombre con las cámaras de 360 grados, entra ahora en un terreno que no había pisado: anuncia la Luna Ultra, su primera cámara gimbal de gama alta, diseñada de la mano de Leica para juntar óptica profesional, estabilización de tres ejes y un teleobjetivo dedicado en un cuerpo de bolsillo.

El aparato apunta al creador que graba sobre la marcha sin querer cargar con un equipo completo. Pesa poco más de 200 gramos, lo que la deja en el terreno de un móvil moderno, y monta una doble lente: un sensor de una pulgada para el 8K y un teleobjetivo secundario reservado para los acercamientos.

Una lente Leica y un teleobjetivo que se salta el recorte digital

La óptica es el argumento que sostiene todo lo demás. La Luna Ultra incorpora una lente Leica Summicron sobre el sensor de una pulgada, el mismo cristal que firma los móviles más caros de la marca alemana, y reserva un segundo sensor de 1/1,3 pulgadas con apertura F2.0 para el teleobjetivo, que es donde está lo interesante.

Ese módulo permite bokeh pure en cinco distancias focales y un zoom de hasta 12 aumentos, de los cuales seis son sin pérdida. Es decir, te acercas al sujeto sin que la imagen se deshaga en píxeles, algo que el zoom digital de un móvil no consigue por mucho que lo intentes.

En vídeo graba 8K a 30 fotogramas por segundo con Dolby Vision y registro I-Log de 10 bits, que es la materia prima que un editor agradece cuando se sienta a corregir color. El rango dinámico llega a 14 pasos, de modo que ni las luces altas se queman ni las sombras se tapan, y la foto sube hasta 200 megapíxeles en panorámica.

Con poca luz entra el modo PureVideo, que rebaja el ruido y levanta el brillo hasta en 4K a 60 fps, con un triple chip de IA encargándose del procesado pesado por detrás. No es la primera vez que Insta360 presume de músculo en imagen: viene de firmar el primer dron con grabación 8K en 360, y aquí traslada ese conocimiento a un cuerpo con cardán mecánico.

El detalle que la separa del resto es una pantalla OLED de dos pulgadas que se desmonta. Una vez fuera, monitorizas y controlas la cámara en remoto con transmisión HD hasta 20 metros, lo que abre el plano en solitario sin pedirle a nadie que te sujete el aparato mientras grabas.

La batería de 1550 mAh aguanta unas cuatro horas y recupera el 80% en 23 minutos. El almacenamiento interno deja 47 GB libres, ampliables hasta 1 TB por microSD. La estabilización combina el cardán de tres ejes con corrección electrónica, y del seguimiento se ocupa Deep Tune 5.0, que mantiene al sujeto encuadrado aunque se mueva o cambie el zoom.

En lo creativo trae perfiles de color Leica (Natural, Intellectual y Chrome), compatibilidad con flujos ACES y código de tiempo para sincronizar varias cámaras en Closing Slit o Premiere. La gama de accesorios incluye un rastreador de cabeza para grabar con las manos libres, filtros de niebla negra y una lente gran angular que estira el campo a 108 grados.

La alianza entre ambas marcas suma seis años y cinco productos conjuntos, y la presentación se hizo en la sede de Leica en Wetzlar. El recorrido previo de Insta360 con sus cámaras 360 compactas y resistentes al agua marca el punto de partida desde el que da este salto al cardán.

La reserva arranca el 10 de junio en la tienda de Insta360, con los envíos y la llegada a Amazon a partir del 12. El Pack Estándar cuesta 729 euros y el Pack Creador sube a 929, en acabados Negro Cósmico y Blanco Estelar. Alemania, Austria y Suiza tendrán que esperar.

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