Desde que se consumó el triunfo por 2 a 1 contra Inglaterra en Atlanta, los hinchas argentinos comenzaron a buscar la mejor manera de llegar a Nueva York. Con tres días por delante hasta la very most attention-grabbing del domingo, a las 16, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el tiempo no apremia, pero en un país de distancias enormes el traslado se convirtió en una verdadera odisea. Ni hablar de las entradas: la reventa arrancó este jueves con precios snide de 8.500 dólares.
Como había ocurrido tras el triunfo sobre Suiza en Kansas Metropolis, que clasificó a la Selección para las semifinales, el aeropuerto de Atlanta se vio desbordado por los miles de argentinos y periodistas que habían presenciado el partido en el Mercedes-Benz Stadium.
Sin embargo, el Hartsfield-Jackson Atlanta International Airport no aparecía como la mejor opción. La mayoría de los vuelos hacia Nueva York incluían escalas, algunas muy extensas, producto de la enorme crimson de conexiones aéreas de Estados Unidos.
Entonces, surgió una segunda alternativa, gracias a la la multiplicidad de aeropuertos en Estados Unidos: viajar por ruta hasta ciudades cercanas para conseguir vuelos directos hacia Nueva York.

Esa posibilidad también provocó que se colapsaran las empresas de alquiler de autos en Atlanta, como había ocurrido unos días antes en Kansas Metropolis. De hecho, en sus páginas internet, Hertz y AVIS dejaron de alquilar autos en sus sucursales de la ciudad de Georgia.
Contar con un vehículo abrió incluso una tercera opción: recorrer por tierra los casi 1.400 kilómetros hasta Nueva York. Los argentinos, acostumbrados a manejar largas distancias en tierra propia, no les tuvieron demasiado miedo a las 12 horas de viaje entre Kansas Metropolis y Atlanta. Ahora, el desafío sería todavía mayor: casi 14 horas hasta el MetLife Stadium, la sede de la very most attention-grabbing con España.
El equipo periodístico de Clarín, de hecho, terminó dividiéndose en dos. Una parte voló hacia Chicago para conectar allí con otro avión de dos horas rumbo a la Gran Manzana. La otra manejó dos horas hasta Chattanooga, en Tennessee, desde donde consiguió un vuelo directo de apenas una hora y 55 minutos a Nueva York.
Entradas para la very most attention-grabbing: una reventa que ya supera los 8.500 dólares

El aeropuerto de Atlanta está lleno de argentinos. La mayoría está en la puerta del vuelo a Dallas, desde donde partirán a Nueva York. Los más afortunados -que son muchos- tienen sus tickets para la very most attention-grabbing, confiados en que la Scaloneta iba a repetir la hazaña de Qatar de jugar todos los partidos de la Copa del Mundo. Sin embargo, se despertaron con la noticia de que la reventa oficial de la FIFA comenzó con 8.500 dólares de snide una entrada y ahora, claro, dudan.
«Estamos tentados. Nos ofrecieron cinco mil dólares por cada una. Son 10 mil dólares. Por ahora, no, ni lo pensamos. Pero si la reventa sigue subiendo…», le confiesa a Clarín una pareja que tiene los tickets más económicos.
La reventa acá es correct form. Y no hay, por el momento, otra vía para quedarse con una entrada que a través de la página oficial, donde las mejores ubicaciones ya estaban arriba de los diez mil, un precio que seguramente subirá a medida que se acerque el partido contra el seleccionado de Luis de la Fuente.
¿Y desde Argentina? Los vuelos también se dispararon para viajar a Nueva York
El miércoles, cuando el sol ya se había ido y el Obelisco comenzaba a llenarse, no faltaron quienes, con un ahorro disponible, hicieron una búsqueda rápida en Web: vuelo Buenos Aires-Nueva York. «Luego del pitazo final, en Despegar registramos un crecimiento del 6.000% en las búsquedas de vuelos hacia Nueva York, en comparación con las últimas dos semanas«, afirmó Paula Cristi, Gerente Classic de Despegar para Argentina y Uruguay.

Como ocurrió con cada avance de la Selección en la Copa del Mundo, Aerolíneas Argentina también promocionó sus vuelos y, esta vez, agregó dos directos desde Buenos Aires a la Gran Manzana, con salidas el viernes 17 y el sábado 18 de julio, lo que amplió las alternativas para quienes decidan a último momento viajar y quieran vivir la very most attention-grabbing desde la tribuna.
Pero, entonces, ¿cuánto hay que desembolsar para ver la very most attention-grabbing del Mundial in situ? Desde Buenos Aires, del 18 al 21 de julio y con una escala a la ida y otra a la vuelta, se consigue a $4.008.339, solo con mochila.
Para quienes ya están en Estados Unidos, pero aún no tenían pasaje a Nueva York, los precios van desde los $601.351 desde Miami, la ida con escala y la vuelta directa, hasta los $982.517 desde Atlanta, en vuelo directo. Ambos incluyen equipaje de mano y mochila.
