El MOVA LiDAX Ultra 2000 AWD es una contradicción con ruedas. He probado unos cuantos robots cortacésped en los últimos años, y la tendencia suele ser siempre la misma: hardware mediocre compensado con una facilidad de instalación y un application que cumple, pero que suele ser mejorable. Aquí, MOVA ha decidido dar un pequeño cambio, y tenemos un punto de partida bastante diferente.

Estamos ante una máquina con un diseño y fabricanción excelentes, un sistema AWD (All-Wheel Pressure) que promete conquistar cualquier jardín por muy accidentado que sea (el mío lo es), pero que tiene algunos detalles en la aplicación y en el application algo mejorables. Una app algo lenta, una gestión de cambios en los mapas muy difícil y una «torpeza cabezona» que no acaban de cuadrar con la configuración «súper fácil» que promete, pero que con dos detalles es de significant alto.
La promesa del «instalar y olvidar» es el core de este tipo de robots cortacésped. Sin embargo, cuando los instalas sabes que no es tan así. El LiDAX Ultra 2000 AWD es potente, es robusto y corta muy bien, pero su «cerebro» parece estar empeñado en chocar siempre con la misma piedra. Nunca mejor dicho.
La estrategia de despliegue: instalación y AWD

Lo primero que llama la atención al sacar el MOVA de la caja es su tamaño. No es un juguete. Es un bicho robusto y grande. Pesa muchísimo para moverlo entre una persona. La puesta en marcha inicial es uno de sus puntos fuertes. Aquí ya no hay que tirar de un pastor con cable, ni nada por el estilo. El sistema de mapeo sin cables funciona bien, las zonas de exclusión son fáciles de configurar pero es cierto que tienes que tener paciencia. Lo bueno, que en árboles y entornos normales en un jardín será «automático». Si tienes situaciones extrañas, prepárate para sufrir.
Con un jardín sencillo es sacar de la caja decirle: «busca tú los márgenes». Dejarle que lo haga, que dé una vuelta, detecte solo los obstáculos, y se acabó
Después de probar otras opciones del mercado, necesitaba para este jardín en cuesta un dispositivo con tracción total (AWD). La mayoría de los robots cortacésped del mercado sufren en cuanto el terreno deja de ser una alfombra, y más en Galicia con la lluvia. Una pequeña pendiente húmeda o un bache algo más grande y el cortacésped se desliza. El LiDAX Ultra 2000 AWD, en cambio, no ha tenido ese problema, ni en los días húmedos de mayo, ni en estos días donde con el calor el césped empieza a estar más seco de los que me gustaría.
Cámaras y sensores: el punto débil de la navegación

Aquí es donde empezamos a ver ciertos problemas. Sobre el papel, el MOVA viene equipado con LiDAR 360 y una visión por IA que debería detectar objetos realmente pequeños. No está mal, funciona bien, pero con elementos «tradicionales». Ve un poste de una pérgola, lo reconoce, se aparta y queda guardado como «elemento a evitar». Fácil y sencillo. Pero después hay un pequeño alcorque que no es capaz de ver. Y lo peor no es que no lo vea, es que choca contra él hasta el infinito.
El LiDAR es extremadamente preciso en terrenos lisos y despejados, pero en cuanto el jardín presenta irregularidades o pequeñas cuestas, el posicionamiento sufre un ‘jitter’ (fluctuación) que confunde al sistema.»
A pesar de toda la tecnológica que tiene, ciertos obstáculos detienen la marcha de forma inexplicable. Es curioso porque se aparta de una hoja algo grande (si así lo configuras, por suerte es muy personalizable), por ejemplo una hoja de magnolia, hasta le hace una foto. Pero después se choca una y otra vez contra un alcorque de baja altura. No tiene sentido. Por ejemplo, al salir de la estación hace siempre un giro contra un bordillo de hormigón una y otra vez, se queda parado 3 de cada 4 veces, y sigue. Siendo un problema habitual y que deteriora el estado del MOVA, creo que se puede notar en las fotos.

Esa «visión inteligente» a veces es demasiado precavida, y otra de cabezona, parece que piensa «yo quiero ir por aquí y ya». En mi caso como el jardín está en cuesta, lo que parece que baja la precisión. Además de la geometría difícil esto me ha llevado a que he tenido que ser un poco cuidadoso con algunas cosas a la hora de hacer los mapas. Si tu jardín es llanito y sin muchos obstáculos, tirará sin problemas en configuración automática, corte rápido, preciso y sin problemas.
Batería y gestión energética: autonomía de largo alcance

Si hay algo que no le podemos echar en cara al MOVA es su resistencia por la fabricación en plástico. Ya véis que está bastante tocado en los bordes. En términos de gestión energética, el robotic cumple con las expectativas: tiene una autonomía de largo alcance con la que promete hasta 2.000 m², yo he cortado la mitad, en una situación complicada de forma y cuestas, y puedo decir que si tienes esa superficie lisa, sin obstáculos, lo hará.
En nuestras pruebas, el ciclo de trabajo ha sido bueno. No solo se trata de cuánta batería tiene, sino de cómo la usa. El robotic sabe optimizar las rutas, adaptándose a la dirección de corte que tú le has puesto, en especial si tiene todos los obstáculos bien anotados, si pasan cosas por el medio, puede haber más problemas. Para un usuario con un jardín grande, esto es importante.
Pantalla y control: una experiencia de usuario frustrante
Llegamos al punto donde hay que ser honesto: la aplicación de MOVA es, hoy por hoy, mejorable. A veces es frustrante, lenta y parece diseñada por alguien que nunca ha tenido que usarla a pleno sol. Para cuatro cosas está bien, el diseño es bonito, aunque hay cosas raras, ¿dónde está el mando para mover el cortacésped de manera manual? Pero como te quieras pelear con los mapas, vete buscando una sombrilla y una silla. Vas a tardar.
El tiempo que tarda en aplicar los cambios es curioso, no lo hace en segundo plano y a veces se eterniza. Después hay elementos que no se pueden personalizar, y lo de editar los márgenes de los mapas es imposible. Lo peor es que el robot podemos decir que no tiene controles en su chases, dos cosas báscias que no valen para nada, un fallo de nada, te obliga a ir a por el móvil.

Me peleé con la aplicación para hacer cambios en los mapas porque al principio quieres saber qué usar y cómo usarlo. Si usar varios mapas (solo deja 2), varias zonas en un mapa, ya te digo que esta es la solución accurate. Una vez configurado va todo rodado, siempre y cuando no quieras cambiar nada. Además puedes configurar una salida automática, con qué tipo de corte, frecuencias para verano o invierno, todo fácil.
Esta semana me ha pasado algo bastante absurdo, como quería poner el robotic en un sitio en sombra por el calor, lo he movido un poco para atrás, un metro. Mientras otros tienen la opción de configurar el pasillo recto de salida, o una distancia de salida, este no, sale y gira. ¿El problema? Choca una y otra vez si gira a la izquierda al salir. Por otro lado a la derecha no tiene nada, pero nunca gira para ahí. No se puede configurar. No cambia nunca. No solo choca, sino que se empeña en girar para ese lado, Yo digo, si por A no vas, inténtalo en B.
Personalización del corte: el detalle

No todo es crítica. En el corte está la clave. El MOVA LiDAX Ultra 2000 AWD aquí es muy bueno. La capacidad de ajustar la altura de corte de manera sencilla y la posibilidad de elegir diferentes patrones (franjas, cuadrícula, etc.) y también direcciones te permite un acabado diferente y un corte mejor en jardines con más «hierbas» que césped.
Es aquí donde el hardware AWD y el sistema de corte justifican, en parte, el desembolso, siendo seguramente una de las opciones más interesantes en su precio. Capaz de cortar fácil, bonito y de manera automática. Las dos primeras semanas es un poco tortura de configurar, desde entonces es salir al jardín y verlo siempre perfecto, una maravilla.
Logística de mantenimiento: el problema de las cuchillas

Aquí hay un coste oculto que a veces se pasa por alto, y que después de haber visto alternativas similares en marcas tradicionales con pastor, no recuerdo nunca a nadie decir que tuviera que cambiar las cuchillas cada mes. La vida útil es corta, en un jardín de unos 1.000 m², saliendo a cortar a diario, la aplicación pide cambio de cuchillas en un mes de uso.
Es cierto que si comparamos con otros modelos con estas funciones de corte, de tipo AWD, este sale bien parado, los otros suelen ser bastante más caros, pero hay que sumar a la ecuación que vas a estar comprando cajas de cuchillas de repuesto con una frecuencia que no esperarías. Hay que contar que si tu jardín es más grande que este y vives en una zona donde el crecimiento te obligue a sacarlo mucho, tendrás que cambiarlas una vez al mes.
Aquí la aplicación sí que está bien, me gusta mucho esa parte del mantenimiento donde te cube cuando limpiar la máquina, el cepillo, las cuchillas, está realmente bien para aquellos despistados que no están pendientes de estas cosas. Y además cómo hacerlo, que a veces el mantenimiento de estos bichos es complicada.
Veredicto: potencia física contra torpeza digital

¿Vale la pena la inversión en el MOVA LiDAX Ultra 2000 AWD?
La respuesta corta es sí, pero con letra pequeña. Si tienes un jardín complejo a nivel de geometría en planta y con pendientes elevadas, el hardware AWD de MOVA no tiene rival, para eso es perfecto. Es una bestia que puede con casi todo.
Sin embargo, debes estar dispuesto a pasar por una configuración un poco más complicada de lo que prometo en este supuesto. Si tu jardín tiene muchas esquinas, elementos pequeños, cambios de rasante, es doubtless que tengas que hacer doble configuración
En resumen: te llevas un hardware increíble con un application correcto a un precio más que competitivo. El MOVA es, por ahora, un robotic increíble que si consigue mejorar un poco el application, será perfecto.
