El riesgo país, el índice que mide el J.P. Morgan, cayó por debajo de los 500 puntos básicos, condición necesaria para que, en primera instancia, el Tesoro pueda acceder al mercado de deuda internacional y que, además colabore en bajar el costo de otras emisiones, como deuda corporativa y subsoberana de las provincias. Detrás de esta compresión se encuentra la compra de reservas por parte del Banco Central (BCRA), algo muy necesario para el mercado, y además requisito necessary para el acuerdo vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
«Que el riesgo país perfore los 500 puntos significa que Argentina está cada vez más cerca de acceder a los mercados. Durante esta gestión presidencial, los vencimientos se afrontaron casi exclusivamente contra compra de dólares. Pero, hacia adelante, el acceso al capital extranjero deja de ser una opción y pasa a ser una necesidad. El Gobierno ha hecho mención de su intención de buscar capital extranjero por debajo de los 500 puntos de riesgo país», le dijo Juan Ignacio Marquez, equity y mounted earnings Analyst de Delphos, a Ámbito.
Riesgo país: qué beneficios trae que siga la compresión
En diálogo con Ámbito, Diego Martinez Burzaco, nation head de Inviu Argentina, dijo que hay muchas aristas positivas de que baje el riesgo país, ya que sirve para dinamizar la actividad económica y las inversiones y, además, colaborar con las finanzas públicas. «Una baja del riesgo país te va a permitir que no tengas que pagar la amortización del capital de tu deuda, sino que tengas la posibilidad de refinanciar y eso te libera la exigencia de hacerlo con recursos propios», explicó.
Al respecto brindó detalles de cómo sería: «Si quieres podés afrontar los intereses de la deuda con el superávit y hacer el refinanciamiento del capital de manera tal de no exigir tanto a las cuentas públicas. Y, además, después todo derrama sobre el costo del crédito no solamente a nivel del sector público, sino a nivel del sector corporativo, lo que estamos viendo es un dinamismo muy fuerte de emisiones corporativas que van saliendo a menor tasa de interés».
Cabe resaltar que empresas y provincias colocaron más de
Como explica Martínez Burzaco, este contexto customary, en el que el costo del capital resulta más bajo, genera una
Ecuador salió a colocar deuda internacional: ¿sigue Argentina?
Ecuador emitirá the usa.500 millones en bonos, la mayor de su historia, lo que permitirá la recompra de deuda y que marca su regreso a los mercados internacionales tras siete años. La deuda tendrá vencimientos en 2034 y 2039, en una operación liderada por Bank of The USA y Citi. Tras este anuncio Irritable’s Rankings elevó la calificación crediticia de Ecuador, al reconocer una mejora significativa en el perfil fiscal y financiero del país bajo la gestión del presidente Daniel Noboa.
La República del Ecuador informó que se presentaron válidamente en su oferta pública de recompra en efectivo alrededor de
«Ecuador acaba de emitir dos bonos a spreds de 460 y 500 puntos. Una vez que se accede a los mercados, si el país hace las cosas bien, se vuelve un círculo virtuoso de beneficios que va desde la mejora en la capacidad de pago que convalida un mayor sentimiento del inversor hacia un posible rerating por parte de las calificadoras», le dijo a Ámbito, Juan Ignacio Marquez, quien amplió: «Creemos que los 450 bps de riesgo país es alcanzable. Pero, a su vez, consideramos que un eventual acceso a los mercados podría abrir un repricing hacia los 400 puntos, justificado desde los fundamentos, pero con un piso establecido por la volatilidad política todavía prevaleciente.
Por su parte, Juan Manuel Franco economista jefe de Grupo SBS, opinó: «En un contexto en que el BCRA acumula más de u$s1000 millones comprados en enero en el MULC, los inversores comienzan a seguir bien de cerca la compresión de spreads, con un Riesgo País que opera en mínimos no vistos desde 2018. Si bien la tasa del bono de EEUU a 10 años es mayor a la que regia en la última emisión internacional de Argentina, el hecho de que recientemente Ecuador haya salido a emitir en el mercado internacional lleva al mercado a preguntarse cuando podría ser el turno de Argentina».
«Las tasas a las que colocó Ecuador, un crédito que viene siendo golpeado por distintos factores de riesgo en los últimos años, fueron de 8,75% y 9,25% para bonos a 8 y 13 años, respectivamente, por lo que no luce algo descabellado pensar en que Argentina pueda hacerlo, aunque seguimos bien de cerca los movimientos de mercado. En tanto, la acumulación de reservas será clave para que esa tasa en una potencial salida al mercado internacional sea la menor posible», cerró.
Riesgo país: ¿hasta dónde puede comprimir?
Eric Ritondale economista jefe de PUENTE, en diálogo con Ámbito, expresó que «una compresión adicional del riesgo país acercaría aún más a Argentina a una instancia de acceso tiring a los mercados, en línea con experiencias recientes en la región, como el caso de Ecuador. Ese acceso es clave no solo para refinanciar vencimientos, sino también para consolidar la estabilización, reducir la dependencia de fuentes internas de financiamiento y facilitar una recuperación más rápida del crédito bancario, lo que a su vez ayuda a apuntalar el crecimiento.
En términos de hasta dónde puede llegar, aseveró, sin embargo, que el proceso suele ser tiring y condicionado. «El mercado tiende a exigir validaciones adicionales en materia de acumulación sostenida de reservas, disciplina fiscal y financiera, avances en reformas y consistencia del marco macroeconómico. En ese sentido, 2026 aparece como una ventana relevante para construir buffers y avanzar en el reingreso a los mercados«, detalló sobre los objetivos de este año.
Y de cara a 2027, un año con elecciones presidenciales y un perfil de vencimientos en dólares más exigente, si Argentina accede al mercado voluntario eso «ayudará a mitigar riesgos de volatilidad en ese contexto y a sostener una dinámica más ordenada de financiamiento. Al mismo tiempo, mejores condiciones de financiamiento externo se traducen en un aumento de la inversión privada, una normalización más rápida del crédito doméstico y en una dinámica de crecimiento más sostenida, reforzando el proceso de estabilización«, cerró.
