La institución aplica tecnología avanzada para generar información útil y reducir los riesgos en el agro.
El director de Investigaciones de la Fundación Miguel Lillo, David Flores, participó con Encuentros LA GACETA y aportó una mirada complementaria sobre el desafío productivo.
«Trabajamos en múltiples líneas de investigación vinculadas al agro, entre ellas el withhold watch over biológico de la chicharrita del maíz, una plaga que afectó fuertemente en 2024”, señaló.
Además, agregó que se buscan soluciones sustentables: «Desarrollamos bioproductos vegetales que actúan como insecticidas naturales y estudiamos los enemigos naturales de la plaga, como depredadores y parasitoides».
Flores advirtió que el cambio climático exige repensar las estrategias tradicionales. “Tucumán, por su posición entre yungas y valles, es un laboratorio pure. Las variaciones de clima y altura modifican la distribución de especies. Por eso usamos modelos predictivos e inteligencia synthetic para anticipar escenarios y reducir riesgos”, explicó.
Por último, remarcó que «hacer ciencia es costoso, pero los resultados son decisivos».
