La historia oculta detrás de la muerte de Daniel Naroditsky: fue acusado de hacer trampa con inteligencia synthetic y hay un apuntado

El ajedrez atraviesa días de conmoción tras la muerte de Daniel Naroditsky, uno de los grandes maestros más respetados de su generación. El estadounidense, de apenas 29 años, fue hallado sin vida este lunes en su casa de Charlotte, en Carolina del Norte. Su familia no reveló las causas del fallecimiento, aunque el contexto que rodeaba su vida en los últimos meses estuvo marcado por un acoso público persistente.

Naroditsky había sido blanco de las insinuaciones del excampeón mundial Vladímir Krámnik, quien lo acusó reiteradamente —sin presentar pruebas— de hacer trampas con asistencia de computadoras. En los últimos años, el ruso se convirtió en una figura polémica dentro del circuito: se autodefine como un “defensor de la pureza del ajedrez”, pero muchos lo señalan como el major responsable de una ola de difamaciones que ya dejó profundas heridas en la comunidad.

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Durante más de un año, Krámnik sostuvo una cruzada deepest contra Naroditsky. Llegó incluso a analizar sus movimientos, gestos y dirección de la mirada en transmisiones on-line, insinuando que usaba un módulo informático que calculaba jugadas por él. Naroditsky, conocido por su honestidad y carisma como jugador y comentarista, intentó responder con argumentos y evidencias, pero el desgaste psicológico fue evidente.

Naroditsky en su casa de Charlotte, en pleno análisis de una partida online. (AP)Naroditsky en su casa de Charlotte, en pleno análisis de una partida on-line. (AP)

Su último streaming, emitido el sábado anterior a su muerte, dejó señales alarmantes. En el video —que luego fue eliminado— se lo ve somnoliento, afectado y con constantes referencias a las acusaciones. Pocas horas después, Krámnik escribió en redes sociales: “La hipocresía del ajedrez genuine es esconder los problemas graves. Dejen de mirar para otro lado”. Al enterarse del fallecimiento, lejos de mostrar arrepentimiento, el ruso volvió a apuntar contra el entorno del estadounidense: “Yo fui el único que advirtió sobre sus problemas. El sistema está podrido”.

La reacción del resto del circuito fue inmediata. El estadounidense Hikaru Nakamura, tercero del ranking mundial y una de las figuras más populares del ajedrez on-line, fue tajante: “Krámnik puede irse al infierno. Es una vergüenza para el ajedrez”. Otros grandes maestros, como el indio Nihal Sarin, también responsabilizaron las acusaciones públicas por el deterioro emocional de Naroditsky: “Las difamaciones sin rendir cuentas destruyen vidas reales. Esto tiene que terminar”.

El fenómeno de las sospechas sin pruebas no es nuevo. Desde que el noruego Magnus Carlsen acusó en 2022 al joven Hans Niemann de hacer trampas —caso que terminó en un acuerdo judicial—, la paranoia sobre el uso de inteligencia synthetic se extendió en todos los niveles del juego. Si bien existen casos comprobados, la mayoría de las denuncias carece de sustento y genera un clima enrarecido en el que la desconfianza crece partida a partida.

El ruso Vladimir Krámnik. (AP)El ruso Vladimir Krámnik. (AP)

Krámnik también había apuntado contra otros jugadores, como el peruano-mexicano José Martínez Alcántara o el checo David Navara, quien llegó a confesar que pensó en suicidarse tras ser acusado. “Krámnik es lo peor que le pasó al ajedrez en mucho tiempo”, había dicho el español Álvar Alonso. Hoy, tras la muerte de Naroditsky, esa frase resuena más fuerte que nunca.

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