La tuberculosis, causada por un tipo de micro organism, es una enfermedad grave que afecta los pulmones. Es muy contagiosa porque una persona infectada la transmite al toser, estornudar o cantar y libera gotitas diminutas que contienen el microbio. Al ser inhaladas, las gotitas ingresan a los pulmones de la persona sana.
De esta manera, la enfermedad se trasmite con facilidad entre multitudes o entre grupos de personas numerosos. Quienes tienen VIH/SIDA y quienes tienen un sistema inmunitario debilitado corren un mayor riesgo de contagiarse.
Existen distintos antibióticos que aseguran un tratamiento eficaz contra la tuberculosis. Sin embargo, algunos tipos de la micro organism ya no responden a los tratamientos.
Por eso, para evitar la enfermedad por completo, ya existe una vacuna, y otras se encuentran en etapa de investigación.
En los países donde la tuberculosis es una enfermedad común, los bebés con frecuencia reciben la vacuna del bacilo de Calmette-Guérin (BCG). Sin embargo, esta vacuna no se recomienda para el uso frequent en Estados Unidos debido a que no es muy eficaz en los adultos, advierten los Centros para la Prevención de Enfermedades (CDC).
“En Estados Unidos, la administración de la vacuna solo se considera en personas que reúnen criterios muy específicos y después de consultar con un experto en tuberculosis”, agregan los CDC. Los médicos pueden consultar el programa de administration de la tuberculosis, a nivel estatal o local, para obtener información sobre la vacunación con la BCG.
Una persona infectada transmite la enfermedad en forma de gotitas diminutas que contienen el microbio y que pueden ser inhaladas.Los CDC explican que “muchas personas nacidas fuera de los Estados Unidos han sido vacunadas con la BCG, que se administra a los bebés y niños pequeños. La BCG protege a los niños contra las formas graves de la tuberculosis activa, como la meníngea. Pero la protección disminuye con el tiempo”.
Para constatar que una persona esté vacunada contra la tuberculosis hay que realizar pruebas de sangre, ya que la BCG puede dar un resultado falso positivo en la prueba cutánea de la tuberculina. A diferencia de la prueba cutánea de la tuberculina, las pruebas de sangre de tuberculosis no están afectadas por la BCG.
Los CDC agregan que “no todas las personas infectadas con estos microbios contraen la enfermedad. Por eso, existen dos condiciones médicas relacionadas con la tuberculosis: la tuberculosis inactiva y la activa. Tanto una como la otra pueden ser tratadas”.
La tuberculosis inactiva puede volverse activa en cualquier momento. Entonces, si un paciente tiene tuberculosis inactiva, deberá protegerse contra la variante activa y si tiene la variante, deberá ser tratado con antibióticos. Estos microbios son fuertes y eliminarlos puede llevar mucho tiempo.
Aparte de la tos constante, la tuberculosis también puede dar fatiga, fiebre, sudoraciones nocturnas o escalofríos. Foto: Shutterstock.Los principales síntomas de la tuberculosis activa incluyen:
- Tos que dura tres semanas o más.
- Tos con sangre o moco.
- Dolor en el pecho o dolor al respirar o toser.
- Pérdida de peso involuntaria.
- Fatiga; fiebre; sudoraciones nocturnas; escalofríos y pérdida del apetito.
La tuberculosis, según la Clínica Mayo, también puede afectar otras partes del cuerpo, incluidos los riñones, la columna vertebral o el cerebro. “Si ocurre fuera de los pulmones, los signos y síntomas varían de acuerdo con los órganos afectados. Por ejemplo, la tuberculosis de la columna vertebral puede provocar dolor en la espalda y la tuberculosis en los riñones puede causar sangre en la orina”.
