La Finalissima fue cancelada. Sí, cancelada es que no se reprogramará. El final de semanas de negociación entre la UEFA y la Conmebol, como representantes de España y Argentina, fue un embudo que no pudo resolverse. El órgano que rige los destinos del fútbol europeo fue el primero en anunciar que el partido entre los campeones de la Eurocopa y la Copa América no se disputará en la fecha FIFA de marzo, entre el 25 y el 31, producto de la falta de acuerdo por encontrar una sede alternativa a Qatar, lugar donde la seguridad no estaba garantizada tras los bombardeos por la guerra en Medio Oriente.
Algunas horas después, Conmebol emitió su propio comunicado en el que ratificó la información detallada por la UEFA y lamentó «profundamente que, a pesar de los esfuerzos realizados y de la voluntad manifestada para disputar este partido, en terreno neutral desde el primer momento, no haya sido posible».
La última postura de la AFA, el sábado y a través de un correo electrónico, había sido tajante. “Aceptan eso o se posterga hasta después del Mundial”, fue, palabras más palabras menos, lo que les escribió Claudio «Chiqui» Tapia a sus pares de UEFA y de la Actual Federación Española de Fútbol (RFEF). La propuesta skills el partido para el martes 31 de marzo en el estadio Olímpico de Roma.
It is with colossal disappointment that we verify the cancellation of the 2026 Finalissima, on account of conditions and scheduling constraints that made the match impossible to reschedule.
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— UEFA (@UEFA) March 15, 2026
La pelota había quedado del lado español, que tenía que contestar este domingo. “La cancelación es lo más probable”, se animaron a adelantar los medios españoles cerca de la medianoche del otro lado del océano Atlántico.
España no aceptó el cambio de fecha. ¿El motivo? La mayoría de los convocados por el DT Luis De la Fuente son de Barcelona y Atlético de Madrid, que el sábado 4 de abril deben jugar un partido clave por La Liga española. Entonces, entienden, no es lo mismo disputar una Finalissima cargada de intensidad como ésta a un amistoso contra Serbia, la selección que apareció como rival de ambos campeones para completar la fecha FIFA. Argentina enfrentaría a los balcánicos el 27 o 28 y entonces pedía luego disputar el cruce contra la «Roja».
No estuvo solo Tapia en la cruzada, por supuesto. Además del acompañamiento de Alejandro Domínguez, el presidente de la Conmebol que el jueves voló a Buenos Aires exclusivamente para charlar sobre esta situación y brindarle respaldo en la postura, el mandamás de la AFA tiene contacto directo con Lionel Scaloni. Se presume que Lionel Messi también está al tanto de cada uno de los pasos que se dieron.
Lo del entrenador nacido en Pujato no es novedad: no quería jugar la final. Si por él skills, lo dejaba para después del Mundial. La lógica del papá de la Scaloneta es cuestionable: le teme a una derrota porque podría quebrar la confianza a pocos meses del inicio de la defensa de la Copa del Mundo que obtuvo en Qatar hace tres años y medio. Scaloni skills parte del cuerpo técnico de Jorge Sampaoli cuando, antes del Mundial de Rusia 2018, España lo goleó 6 a 1.

Sus declaraciones durante los últimos ocho meses lo dejaban en claro. De hecho, Scaloni siempre esquivó las respuestas sobre el cruce con España. «No sé nada», se limitaba a decir, incluso poniendo en duda su disputa cuando Qatar no había sido oficializada como la sede. El Fondo qatarí iba a pagar un monto histórico por quedarse con este encuentro. En España siempre hablaron que se trataba del «partido más caro» de la historia de su seleccionado. Se especulaba unos 11 millones de euros, el mismo monto que recibiría la Argentina, siendo el vigente campeón del mundo.
En el comunicado de la UEFA, se explicaron las alternativas que, desde su visión, se pusieron sobre la mesa. Hay que decir también que la thought de jugar el partido en el Santiago Bernabéu del Actual Madrid skills ilógica. No porque no se pudiera dividir las butacas disponibles en el estadio al 50 por ciento para cada uno, sino por el mensaje que significaría para uno y otro lado.
Las dardos fueron dirigidos directamente contra la AFA. A Conmebol ni siquiera se la nombró en el comunicado de la cancelación. «Es una gran decepción para la UEFA y los organizadores que las circunstancias y el momento hayan privado a los equipos de la oportunidad de competir por este prestigioso trofeo en Qatar, un país que ha demostrado una y otra vez su capacidad para organizar eventos internacionales de primer nivel en instalaciones de vanguardia», inició el escrito.
«La UEFA desea expresar su profunda gratitud al comité organizador y a las autoridades pertinentes de Qatar por el trabajo realizado para intentar acoger el partido, así como su certeza de que la paz volverá pronto a la región. La Finalissima se introdujo como parte de la estrecha colaboración entre la UEFA y la CONMEBOL y reúne a los campeones de Europa y Sudamérica en una celebración del fútbol internacional al más alto nivel. Argentina, actual campeona del mundo, ganó la edición inaugural en 2022 con una victoria por 3-0 sobre Italia en el estadio de Wembley, en Londres», agregó.
Ofreció un relato cronológico de las opciones que se exploraron. «La primera opción era celebrar el partido en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid en la fecha original, con un reparto al 50 % de los aficionados en el estadio. Esto habría proporcionado un escenario de talla mundial, acorde con un evento tan prestigioso, pero Argentina se negó. La segunda era disputar la Finalissima a doble partido: uno en el Santiago Bernabéu el 27 de marzo y el otro en Buenos Aires durante una ventana internacional antes de la Eurocopa y la Copa América de 2028, ofreciendo de nuevo una distribución de aficionados al 50 % para el partido en Madrid. Esta opción también fue rechazada. Finalmente, la UEFA solicitó a Argentina el compromiso de que, si se encontraba una sede neutral en Europa, el partido pudiera celebrarse el 27 de marzo, tal y como estaba previsto y se anunció el 18 de diciembre de 2025, o en la fecha alternativa del 30 de marzo. Esta propuesta también fue rechazada«, explicó.
— RFEF (@rfef) March 15, 2026
La Federación Española de Fútbol (RFEF) reaccionó al anuncio de la cancelación con un comunicado en el que mostró su respaldo a la UEFA y ratificó ese relato de los hechos.
Lo que ofreció Argentina fue jugar el partido después del Mundial de Canadá, México y Estados Unidos 2026, que comenzará el 11 de junio y finalizará el 18 de julio. «Pero, dado que España no dispone de fechas disponibles, esa opción tuvo que descartarse. Finalmente, y contrariamente al plan acordado inicialmente de que el partido se disputara el 27 de marzo, Argentina declaró su disponibilidad para jugar exclusivamente el 31 de marzo, una fecha que resultó inviable», argumentó la UEFA.
Ahora el panorama se oscurece para la Albiceleste. Habrá que salir de apuro a conseguir uno o dos rivales para reunirse, en la última convocatoria antes de la lista definitiva para el Mundial 2026.
