Hábitats Emergentes consiste en un anteproyecto que nace de la necesidad de atender una problemática urgente como lo es el déficit habitacional, un escenario presente en todo el mundo, pero que en este caso será analizado desde Latinoamérica como un fenómeno que se repite por razones diversas pero también comunes en los distintos países de la región.
La presencia de las favelas en Brasil, los pueblos jóvenes en Perú, los campamentos en Chile, los cantegriles en Uruguay o las villas miseria en Argentina son evidencia directa de esta realidad. En este caso, y con mayor precisión, se abordarán estas últimas en la ciudad de Córdoba Capital, provincia de Córdoba.
El marco teórico para esta propuesta nace del estudio de la situación de muchas familias que actualmente viven en la calle (déficit cuantitativo) y de aquellas que viven en viviendas deficitarias (déficit cualitativo).

Tal es la escala del problema y su urgencia que resulta necesario pensar nuevas herramientas y reutilizar aquellas que quedaron en la historia a la espera de ser replicadas. Por eso, desde el inicio se pensó una forma de llevar a cabo estas obras mediante dinámicas vernaculares reconocidas: autoconstrucción, participación e incrementalidad.
Estos tres pilares estructuran la propuesta a partir de su complemento con un criterio profesional que ordena tips y formas de ejecución. Por un lado, la autoconstrucción está presente en estos asentamientos, pero generalmente con mano de obra no calificada, proveniente de familiares o amigos, lo cual abarca el segundo pilar, la participación.

La incrementalidad también se relaciona con los anteriores y surge por la escasez de recursos que impide la construcción total de la vivienda “de una sola vez”.

Se propone ante esto la capacitación técnica y la gestión participativa, así como el reordenamiento de etapas constructivas para garantizar un crecimiento ordenado pero orgánico y eficiente de las viviendas inicialmente mínimas, junto con la utilización de técnicas constructivas “apropiadas y apropiables”.
Tal como las ideadas por el Centro Experimental de Vivienda Económica, que desarrolló formas de construir viviendas de emergencia accesibles para la autoconstrucción (paneles BENO, UMA), o sistemas prefabricados para mayor facilidad de ejecución.

Por último, se entiende todo este proceso desde el propósito de redireccionar estos esfuerzos y hacerlos más eficientes, entendiendo también que el aprendizaje que conlleva realizar la vivienda propia no sólo proporciona un hogar, sino que alimenta y nutre a la persona para luego hacerlo en lo colectivo.
Ficha técnica
Autores. Agustín Gascón Carignano, Francesco Gangemi y Jeremías Filardo Materia. Arquitectura 6A Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño – Universidad Nacional de Córdoba.
