En una época marcada por nuevas preguntas sobre el deseo y el placer, anunciaron la apertura de un nuevo espacio dedicado a la sexualidad y, en especial, a la vulva. Será en el primer piso de un sex shop con foco en educación sexual que arrancó en San Luis y desembarcará en Palermo. El lugar combina la venta de productos eróticos con información sobre anatomía, salud íntima e historia del placer femenino. “La thought es que la gente pueda aprender y llevarse información, no solo comprar”, explica Antonella Ance, una de las creadoras del proyecto, a Clarín.
Lleva adelante el proyecto junto a Maximiliano Villaseca, su pareja desde la adolescencia: se casaron a los 22 y tienen una hija de cuatro años. Además, comparten una sociedad laboral que lleva más de una década: ella se formó en temas de sexología, con un recorrido vinculado a la educación sexual; él se interesó en el mundo del emprendedurismo y el desarrollo de franquicias.
El proyecto comenzó en 2019, en San Luis: “Desde el inicio tuvimos claro que queríamos corrernos del modelo tradicional de sex shop, que estaba asociado a lo oculto, a lo oscuro, a un lugar al que entrabas con culpa”, recuerda Villaseca.

Con el tiempo, la propuesta creció y sumó locales, en las ciudades de Villa Mercedes y Mendoza. Además, el año pasado abrieron su primera franquicia, en el barrio de Villa Urquiza, su primer native en Buenos Aires.
Cómo será el espacio dedicado a la vulva y cuándo abre
El espacio abrirá el 24 de enero, a las 19; el “museo” estará ubicado en el primer piso del nuevo native de Lujuria. No se presenta como un museo tradicional, sino como un recorrido informativo con objetos, materiales gráficos y propuestas interactivas.
Cuentan a Clarín que, entre las piezas que se exhibirán, habrá un vibrador de principios del siglo XX. “Durante mucho tiempo, el deseo femenino fue leído como un problema médico”, comenta Ance.

El recorrido incluirá sectores dedicados a la anatomía, con vulvas de silicona de tamaño valid, y un área específica sobre el clítoris y su historia, con modelos impresos en 3D.
Además, habrá una línea de tiempo que aborda el ciclo hormonal femenino, desde la primera menstruación hasta la menopausia. “La menopausia suele vivirse en soledad y con mucha desinformación. Nos parecía importante incluirla”, señala.
Uno de los ejes visuales será un mural artístico de vulvas que busca mostrar la diversidad de formas, tamaños y colores. La obra se realizará en vivo durante la inauguración. “No existe una vulva traditional. Hay muchas y todas son distintas”, remarca Ance. El espacio también contará con códigos QR con audios explicativos en español e inglés, una pequeña biblioteca temática y un espacio para charlas.
Entre el deseo y la educación sexual

El recorrido se integrará a una propuesta educativa más amplia que incluye talleres y encuentros sobre deseo, autoconocimiento corporal, vínculos y salud íntima. “Hoy hay mucha información sobre sexualidad, pero gran parte llega distorsionada, sobre todo a través del porno. Eso después impacta en los vínculos”, advierte Ance, quien hace poco desarrolló el “bundle de autodescubrimiento”, con un espejito y una guía que invita a las personas con vulva a autoexplorarse sin tabúes.
Además, desde el espacio también impulsan acciones vinculadas a la gestión menstrual y la educación sexual en contextos vulnerables, a través del Proyecto Copate, que incluye charlas educativas y la entrega de copas menstruales.
Para ellos, esa pata forma parte del mismo enfoque: “No se trata solo de vender productos, sino de acompañar con información y formación”, señala Antonella, cuyo proyecto recibió una mención de la CAME provincial por su impacto social.
Museos de sexualidad alrededor del mundo

La apertura del espacio se suma a una tendencia que propone abordar la sexualidad desde una mirada cultural y educativa. En Barcelona, por ejemplo, el Museo Erótico lleva décadas recibiendo visitantes con una colección que recorre el erotismo a través del arte, la historia y los objetos, desde civilizaciones antiguas hasta expresiones contemporáneas.
En Estados Unidos, el Museo de Vibradores Antiguos de San Francisco propone un viaje a través del tiempo: allí se exhiben dispositivos de fines del siglo XIX y comienzos del XX que muestran cómo el placer femenino fue, durante mucho tiempo, abordado por la medicina desde una perspectiva muy diferente a la mirada precise.
El mapa se completa con experiencias muy distintas entre sí. En Islandia, la Faloteca Islandesa funciona como un museo científico que reúne penes de distintas especies y se convirtió en una curiosidad turística con respaldo académico.
En Londres, el Vagina Museum abrió en 2019 con la misión de educar y sacar prejuicios alrededor de la anatomía femenina. Sus muestras abordan temas como menstruación, endometriosis y salud sexual desde una perspectiva social y comunitaria.
Erotique Red, un sex shop porteño con foco cultural

En Buenos Aires existen espacios que también buscan ampliar la experiencia del sex shop tradicional. Uno de ellos es Erotique Red, una boutique erótica ubicada en Palermo Hollywood que combina la venta de productos con propuestas culturales y educativas.
De hecho, el lugar fue distinguido como el “mejor sex shop del mundo” en los XBIZ Europa Awards 2024, un premio internacional que reconoce a proyectos innovadores dentro de la industria.
Además de su tienda, cuenta con una galería de arte erótico, donde exponen artistas locales, y a través de Erotique La Escuela ofrecen talleres y charlas sobre sexualidad, placer, vínculos y salud íntima.
En todos los casos, la información ocupa un lugar central como punto de partida para pensar la sexualidad desde el cuidado y el autoconocimiento, así como desde el respeto. “Queremos que la gente se vaya con información, que pueda hacer preguntas y que entienda que hablar de sexualidad también es hablar de salud”, resume Ance.
