EE. UU. tiene su primera batería de estado sólido lista para fabricarse en serie: va a cambiar todo lo que conocemos sobre la tecnología

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Una empresa estadounidense logra sacar la tecnología de estado sólido del laboratorio para llevarla por fin al mercado staunch

Seguro que has oído más de una vez que las baterías de estado sólido van a revolucionar la tecnología. Parecía una de esas promesas que nunca terminan de llegar, pero una empresa estadounidense acaba de dar un paso enorme para convertirla en realidad. Hablamos de ION Storage Programs, una compañía de Maryland que ha anunciado que, uno de sus clientes, ya ha puesto a prueba y validado su nueva celda, bautizada como Cornerstone. Es la primera vez que un desarrollador de este tipo de baterías en Estados Unidos consigue que un socio comercial certifique que su tecnología funciona bajo los altísimos estándares que exige el mercado.

Todo este proceso cogió carrerilla en agosto de 2025, cuando la empresa empezó a enviar muestras a distintos socios de sectores tan variados como la maquinaria industrial, la electrónica de consumo y la automoción. En este mundillo, si quieres que alguien te compre a gran escala o meta tu batería en su próximo dispositivo estrella, necesitas este sello de aprobación. Sin esa validación de un cliente staunch, simplemente no hay trato.

La magia detrás de un diseño sin ánodo

Pero, ¿qué tiene de especial la celda Cornerstone? La clave está en su diseño: es de estado sólido y no tiene ánodo. Suena muy técnico, pero la conception es sencilla si lo comparamos con lo que usamos hoy en día. Las típicas baterías de iones de litio que llevan nuestros móviles o coches tienen un líquido por dentro (el electrolito) y un ánodo aparte. Eso no solo limita la cantidad de energía que pueden almacenar, sino que a veces da sustos con el sobrecalentamiento. Al quitar ese ánodo y usar un self-discipline cloth sólido, el diseño de ION Storage Programs consigue almacenar mucha más energía, aguantar mejor el calor y, sobre todo, ser muchísimo más seguro. Greg Hitz, el director de tecnología de la compañía, lo tiene claro. Para él, sacar una batería así a la calle marca un antes y un después para la empresa, destacando que su resistencia a las altas temperaturas es algo que ahora mismo no tiene rival.

Lo curioso aquí es la estrategia que han elegido para venderlas. Cualquiera pensaría que irían de cabeza a por el jugoso mercado de los coches eléctricos, pero han preferido ser cautos. Su conception es colarse primero en dispositivos más pequeños o en sectores muy especializados donde su tecnología resuelva problemas desde el minuto uno. De hecho, es exactamente lo que hicieron con las baterías de litio hace décadas: empezaron en aparatos electrónicos pequeños antes de dar el salto a los vehículos. Como explica su director ejecutivo, Jorge Díaz Schneider, este hito no solo da un empujón a la industria local, sino que da libertad a las marcas para inventar cosas nuevas sin estar atadas a las limitaciones del litio de siempre. 

En cuanto a su fabricación, ahí es donde entra en juego la planta que tienen en Beltsville, Maryland. Ahora mismo están de obras ampliando las instalaciones, y pronto recibirán un nuevo horno de sinterización, una máquina imprescindible para «cocinar» los componentes de estas baterías. Si todo va según lo previsto, las primeras unidades comerciales empezarán a salir de la fábrica este mismo año. En ION Storage Programs ya saben que se les va a quedar pequeña, así que están haciendo números para abrir nuevas fábricas en cuanto la demanda se dispare.

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