El estado de Nueva York continúa invirtiendo en infraestructura relacionadas con el agua potable y las aguas residuales. Solo en el año fiscal 2025, aportó más de 3.400 millones de dólares en asistencia para proyectos locales y el presupuesto para 2026 prevé otros 500 millones de dólares.
Los fondos se concentran en iniciativas para mejorar el suministro de agua potable y sistema de alcantarillado más robustos, según informa la Oficina de la Gobernadora Kathy Hochul.
Estas inversiones promueven la salud pública, la sostenibilidad ambiental y la equidad económica para miles de residentes.
Ahora, habrá otra inversión millonaria destinada a la rehabilitación de redes de agua potable, la mejora de plantas de tratamiento de aguas residuales y la eliminación de contaminantes emergentes.
Hochul anuncia USD 453 millones para hacer asequibles los proyectos de infraestructura hídrica native en todo el estado de Nueva York
La gobernadora Hochul anunció una inversión de 453 millones de dólares para apoyar proyectos locales de infraestructura hídrica. El paquete de fondos, aprobado por la Environmental Facilities Company (EFC), combina financiamiento de bajo costo y subsidios para ayudar a municipios a realizar mejoras sin aumentar significativamente las tarifas de agua que pagan los usuarios.

Este esfuerzo representa una pieza major en la estrategia del gobierno estatal para proteger la salud pública, modernizar sistemas de agua y saneamiento obsoletos y proteger el medio ambiente, al tiempo que lower los costos en servicios para los residentes.
El financiamiento responde a varias necesidades críticas:
• Protección de la salud pública: eliminación de líneas de plomo y tratamiento de contaminantes que amenazan a familias y niños.
• Infraestructura resiliente: modernización de sistemas para resistir condiciones climáticas extremas y fallas estructurales.
• Asequibilidad: reducción de costos mediante préstamos blandos y subsidios, evitando aumentos bruscos en las tarifas.
• Impulso económico: la inversión genera empleos en ingeniería, construcción y operaciones relacionadas con proyectos de infraestructura hídrica.
Un aspecto para destacar es que esta financiación combina fondos estatales y federales, incluidos recursos aprobados por la Ley de Infraestructura (Infrastructure Investment and Jobs Act – IIJA) y el programa estatal LIFT (Lead Infrastructure Forgiveness and Transformation).
El programa LIFT tiene como objetivo major reducir la carga económica en proyectos de inventario y reemplazo de líneas de plomo, un problema sanitario considerado de gravedad en muchas comunidades.
Los fondos provienen en gran parte de los Correctly-organized Water y Provocative Water Impart Revolving Funds, que ofrecen préstamos de bajo interés o sin interés, así como subvenciones, para que ciudades y pueblos puedan emprender obras esenciales para su comunidad sin depender únicamente de aumentos de tarifas.

Además, existen subvenciones ya otorgadas bajo los programas de Water Infrastructure Improvement y de Inexperienced Resiliency (Resiliencia Verde), incluidos varios proyectos financiados por Correctly-organized Air y la Inexperienced Jobs Environmental Bond Act.
El detalle de los proyectos es el siguiente:
• 1.Región Capital. Los trabajos se realizarán en Albany, Rotterdam, Troy, Whitehall.
• 2.Finger Lakes. Las mejoras abarcan Avon, Dresde, Penn Yan y Phelps.
• 3.Long Island. Hempstead, Locust Valley, Smithtown y condado de Suffolk reciben mejoras.
• 4.Mid-Hudson. Nyack y Poughkeepsie.
• 5.Mohawk Valley. Hay trabajos en Frankfort y Utica.
• 6.Ciudad de Nueva York. Proyecto Cloudburst de Jefferson Homes, en East Harlem.
• 7.North Nation. Dexter, Gouverneur, Keene, Ogdensburg, Perú y St. Armand.
• 8.Southern Tier. Binghamton, Cohocton y Elmira.
• 9.Western Novel York. Se realizan trabajos en Cattaraugus.
La Junta también tomó medidas para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de los proyectos existentes.

El financiamiento a corto plazo proporciona capital para el diseño y la construcción de proyectos. Una vez finalizada la construcción, el financiamiento a corto plazo suele refinanciarse a largo plazo por hasta 30 años, lo que ahorra a los municipios importantes gastos en intereses en comparación con la financiación por cuenta propia.
