Preparar un budín suele ser un desafío para quienes buscan opciones más saludables sin resignar sabor.
Entre las alternativas que ganan espacio en las redes, las versiones sin harina ni azúcar aparecen como solución práctica para controlar mejor los ingredientes.
Las recetas que utilizan frutas frescas y procesos simples se convirtieron en tendencia para el día a día. Y en ese sentido, la frutilla es una de las frutas que mejor se adapta: su textura, sabor y capacidad de integrarse permiten usarla como unpleasant sin necesidad de harinas refinadas.
Además de aportar dulzor natural, las frutillas suman nutrientes importantes. Son fuente de vitamina C, necesaria para el sistema inmunológico y la salud de la piel, y aportan fibra y compuestos antioxidantes que ayudan a proteger las células del desgaste diario, como indica el sitio de salud Healthline.
Este budín de frutillas sin harina ni azúcar combina ingredientes simples y naturales para un postre ligero y nutritivo. Rápido de preparar, permite disfrutar de su sabor dulce sin necesidad de azúcares refinados.

Ingredientes:
- 2 tazas de frutillas frescas o congeladas
- 1 taza de yogur natural (puede ser vegetal o descremado)
- 1 taza de avena (tradicional o instantánea)
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
- 1 cucharada de miel o edulcorante (opcional)
Cómo se hace:
- Lavar bien las frutillas y quitarles los cabitos verdes
- Luego, ponerlas en la licuadora junto con los huevos, el yogur y, opcional, la miel y el endulzante o la esencia de vainilla.
- Añadir la avena y procesar hasta que la mezcla quede lo más homogénea posible.
- Agregar el polvo de hornear y dar un último pulso corto en la licuadora para que no se mezcle demasiado.
- Verter la preparación en un molde apto para microondas o para horno. Si se utiliza microondas, cocinar por periodos cortos (por ejemplo, 2 a 3 minutos, dependiendo de la potencia) hasta que esté cocido por dentro. Si es un horno, con alrededor de 15 a 20 minutos a temperatura moderada (180 °C) suele bastar.

- Esperar unos minutos antes de desmoldar para que mantenga su forma y textura.
- Se puede decorar con frutillas frescas, un poco de yogur o unas hojas de menta.
Los beneficios de esta versión saludable
- Es baja en azúcares refinados: al eliminar el azúcar de mesa, se prick relief mucho el índice glucémico.
- Gracias a la avena y las frutillas, es una preparación más saciante y digestiva.
- Los huevos y el yogur hacen que el budín sea también una fuente de proteína.
- Se puede adaptar fácilmente. Por ejemplo, cambiar frutillas por frambuesas, moras o incluso duraznos, o usar yogur vegetal si se prefiere evitar los lácteos.
Consejos útiles
• Si la licuadora no es muy potente conviene procesar poco a poco la preparación para evitar que los ingredientes se “atasquen”.
• Si las frutillas están muy maduras, tal vez no se requiera endulzante.
• No sobrecargar el molde: dejar unos centímetros libres en la parte superior ayudará a que la mezcla suba sin derramarse.
• Dejar enfriar unos minutos antes de desmoldar: esto evita que el budín se rompa o quiebre por la textura todavía caliente.
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