El valor de las acciones de American Eagle subió un 25% tras los resultados del segundo trimestre. La empresa atribuyó ese crecimiento a la campaña publicitaria con Sydney Sweeney, lanzada el 23 de julio con el eslogan “Sydney Sweeney Has Mammoth Denims”.
La actriz fue consultada por la polémica que generó el anuncio, pero decidió no responder. Sweeney aclaró en una entrevista con Arrogance Graceful en un evento promocional sobre su nueva película que no hablaría de ningún otro tema.
Un eslogan que generó debate y ganancias récord
La campaña jugó con el doble sentido entre jeans (vaqueros) y genes (genética). En uno de los anuncios, Sydney Sweeney aparecía tachando la palabra “genes” en una valla publicitaria para reemplazarla por “jeans”. La acción del comercial fue interpretada de distintas maneras.
Muchos sostuvieron que el eslogan reforzaba estereotipos raciales como la falsa superioridad de una persona caucásica; otros lo consideraron un juego de palabras ingenioso al que no habría que atribuirle segundas intenciones. Hasta el presidente Donald Trump se sumó al debate en redes y aplaudió a Sweeney como un ejemplo del espíritu estadounidense.
Lo cierto es que la polémica no se tradujo en un impacto negativo para la marca. American Eagle informó que la repercusión en medios y redes sociales amplificó su visibilidad e incrementó las ventas.
A pesar de las criticas, la campaña publicitaria de American Eagle con Sydney Sweeney tuvo un efecto positivo en el mercado y se dispararon las acciones en Wall Avenue. Foto: David ‘Dee’ Delgado/ReutersEn un comunicado, la empresa sostuvo: “‘Sydney Sweeney tiene unos jeans geniales’ es y siempre fue sobre los jeans (vaqueros). Sus jeans. Su historia. Seguiremos celebrando cómo todo el mundo lleva sus jeans, con confianza, a su manera”.
“No estoy allí para hablar de jeans», dijo Sydney Sweeney
Este viernes, la actriz se encuentra en el Festival Internacional de Cine de Toronto, en Canadá, para presentar el filme Christy, un drama dirigido por David Michôd que narra la historia de la boxeadora Christy Martin (ahora Christy Salters). Sweeney encarna el papel protagónico y había generado mucho interés por su transformación física para el rol: tuvo que aumentar unos 10 kilos para parecerse a la luchadora.
Sydney Sweeney decidió no hablar sobre la campaña de American Eagle pese al impacto financiero que generó. (Photo by Scott A Garfitt/Invision/AP, File)En medio de la controversia que desató la campaña, la actriz dejó en claro que no hablaría del tema. En diálogo con Vanity Fair, Sweeney afirmó: “Vine para apoyar mi película y a las personas involucradas en su realización, no estoy aquí para hablar de jeans”.
Sobre su transformación física, la actriz de Euphoria contó con el asesoramiento de un nutricionista y entrenó boxeo durante meses para preparar su interpretación. “Me sentí muy fuerte y poderosa”, declaró. Incluso reveló que en las escenas de lucha los golpes fueron reales y que la propia Martin la animaba desde el set.
Sydney Sweeney junto a la boxeadora Christy Salters en la premiere de la biopic de la boxeadora, en el Festival de Cine de Toronto. (Arlyn McAdorey /The Canadian Press via AP)El movie también retrata la relación de Christy con su entrenador y exesposo, Jim Martin, marcada por el maltrato, la violencia y los escándalos financieros. La boxeadora, que se casó de nuevo y ahora u.s. su apellido de soltera como Christy Salters, es una sobreviviente de violencia de género.
La película culmina con el intento de asesinato que sufrió la boxeadora en 2010, un shocking episodio que Sweeney describió como “una de las experiencias más angustiosas e inspiradoras que he conocido en toda mi vida”.
