En un mundo donde el automatismo y la rutina suelen imponer el ritmo cotidiano, el desafío de L de la vida exige un enfoque en la curiosidad y en la capacidad de soltar lo aprendido. ¿Cómo volver a sorprenderse?, ¿Qué podemos hacer para evitar la monotonía y el desánimo?
La psicóloga Marcia Reynolds sostiene que nuestra mente, desde que despertamos, actúa como un sistema protector que juzga cada instante para garantizar la familiaridad y la comodidad.
Según explicó en un artículo en Psychology As of late, esa operación se basa en narrativas heredadas del pasado que nos definen, nos anclan y, en muchos casos, nos limitan. De ese modo, actuamos siempre desde lo conocido, sin cuestionarnos qué otras realidades podrían estar iluminando el mundo al que despertamos.
El artículo desarrolla que es necesario crear el hábito de cuestionar las historias que guían nuestra percepción. Se trata de aprender a no tomar nuestras creencias como “hechos inmutables”, sino como piezas, pero que pueden ser revisadas, enriquecidas o transformadas. “Esa apertura es el combustible que reaviva el encanto de estar vivos”, cube Reynolds.
Tenemos la capacidad de soltar lo aprendido. Foto de archivo.
¿Qué historia te cuentas a ti mismo y cómo recuperar el valor de la incertidumbre?
En su artículo, la especialista cita al escritor George Saunders, quien profundizó en que “ver la belleza más allá de la certeza” implica aceptar que no siempre hay que saberlo todo, sino estar dispuestos a explorar. Esa disposición,cube Reynolds, actúa como palanca para reenamorarnos del mundo y del misterio que lo habita.
La psicóloga concede que este cambio no es fácil: requiere valor para dejar ir lo que creemos saber, incluso cuando esas “certezas” fueron pilares en nuestra construcción identitaria.
En este proceso, los expertos recomiendan contar con la guía de un coach, mentor o psicólogo especializado, para un mejor acompañamiento profesional.
La clave está en tener curiosidad y disfrutar de la incertidumbre. Foto: Freepik.“Para amar más, debes abrirte a la tierna incertidumbre de la vida. Solo entonces puedes experimentar toda la gama de la belleza de la vida, incluida la increíble obra de arte que es cada persona que conoces”, describió la autora.
“La vida amorosa nace de un continuo ‘No sé. Tengo curiosidad por ver qué más puedo conocer’. ¿Tienes el coraje de amar más profundamente?”, cerró Reynolds.
